II. LA ERA DE TRISTÁN
ESA DOÑA ME QUIERE CONSIGO
El grito estanca las agujas próximas a mi garganta.
El grito estanca las agujas próximas a mi garganta.
El sacrificio viene a polemizar
con el desgranado motor cerebral.
Estoy resuelto a pactar con el sótano de Dios,
la alabanza medida a trigales,
la espartana secuencia de hilos perforando mi dermis.
Las escaleras se desdoblan,
el piano aletarga su teclado,
la araña gira en reversa,
cíclicamente.
Es notorio.
Esa doña me quiero consigo,
para amenizar con los gusanos.
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