II LA ERA DE TRISTÁN
ACOMPÁÑAME
Acompáñame.
Sólo es época de estambres caídos
de mi dolor truncado en la mudez.
Los jotes tocan el bandoneón
en la esquina de mi casa
y vuelvo a los nudos,
al piso que deletrean mis pies.
Acompaña al desahuciado
que maneja los rodamientos
del eje central izquierdo
a escuchar la crudeza
que el inferior y superior labio conjugan
tu labio.
“No hubo amor” dices
y el café humea más a prisa
“Un encuentro muy especial
de dos personas que se admiraban,
y juntas, creían que el mundo cambiaba" dices
y el sorbo quema mi garganta.
Copyright © 2009 Betty Fernández, todos los derechos reservados.
miércoles, 11 de marzo de 2009
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